Cómo resolver los problemas contables según la Sección 80%
Cómo resolver los problemas contables según la Sección 80%
1. Conocer la diferencia entre beneficio y flujo de caja.
Si eres un nuevo emprendedor, es fácil gastar dinero en el crecimiento de tu negocio en lugar de recuperarlo con ganancias. Aunque tengas un negocio rentable, aún puedes enfrentar problemas financieros al tener todo tu capital invertido en activos, lo que te impide cubrir tus gastos.
El problema de crecer demasiado rápido es que puedes acumular muchas deudas y tener muy poco flujo de caja, aunque tu negocio genere buenas ganancias. Solo puedes mantenerte a flote con préstamos, tarjetas de crédito y líneas de crédito durante un tiempo limitado.
Para evitar esta situación, es importante comprender la diferencia entre beneficio y flujo de caja. El beneficio es lo que se grava al final del ejercicio fiscal, mientras que el flujo de caja es el dinero que realmente hay en tu cuenta bancaria (cada mes) a medida que el dinero entra y sale de tu negocio.
Es fácil (sobre todo para un nuevo emprendedor) obtener ganancias pero tener problemas de flujo de caja. Controla tus gastos y ventas. Quizás hayas comprado demasiado inventario, retirado demasiado dinero o pagado en efectivo por activos que se deprecian. Revisa minuciosamente tus cuentas antes de emprender planes de expansión que podrían poner tu negocio en un riesgo excesivo.
2. Comprender el impacto de la compra de activos
Comprar activos como maquinaria o equipo de oficina al contado reducirá sus reservas de efectivo. Unas reservas de efectivo reducidas podrían poner en riesgo su negocio.
Tampoco podrá deducir el costo total del activo como gasto. El arrendamiento podría ser una mejor opción, ya que distribuye el costo a lo largo del tiempo, lo que significa que su dinero durará más en lugar de gastarlo todo de una vez.
Cuando decida realizar una compra importante para su negocio, como un vehículo nuevo, considere solicitar un préstamo a corto plazo para distribuir los pagos. Dependiendo de las condiciones del préstamo, puede ser una opción más inteligente que inmovilizar su capital.
3. Tómate en serio tu contabilidad.
Como propietario de una pequeña empresa, es vital que registre y clasifique todo correctamente al llevar la contabilidad.
Por tu propio bien, la tranquilidad de tu contable y para cumplir con las obligaciones fiscales, te conviene tener una visión precisa y fiable de la salud financiera de tu empresa. No solo hay leyes que cumplir, sino que también podrás determinar el rendimiento de tu negocio durante un período determinado.
Las ventajas de mantener sus libros limpios y al día incluyen:
- Pagar las facturas a tiempo y obtener un buen historial crediticio.
- Menos probabilidades de ser víctima de fraude, ya que podrá controlar de cerca los niveles de existencias y prevenir robos.
- Contar con información sólida para tomar decisiones sobre oportunidades y estrategias comerciales.
Hoy en día, muchos propietarios de pequeñas empresas utilizan software de contabilidad en línea como Dext (anteriormente Receipt Bank) para mantener un registro electrónico de sus recibos y facturas en la nube. Eche un vistazo a las opciones de contabilidad en línea que podrían mejorar la precisión de su contabilidad.
4. Concilia las cuentas con tu extracto bancario.
Para reducir la posibilidad de errores, es importante que concilie periódicamente las cuentas de su empresa con su extracto bancario.
Como propietario de una pequeña empresa, un software de contabilidad en línea puede ser fundamental para conciliar sus cuentas. La integración con su banco le ayudará a garantizar que todas las transacciones se registren correctamente. Una conciliación precisa puede ahorrarle tiempo y dinero a su negocio.
Realizar este proceso periódicamente te ayudará a controlar la situación financiera de tu negocio. Al fin y al cabo, con la mente centrada principalmente en el día a día de tu empresa, es posible que olvides gastos menores y no los registres.
5. Mantén tus registros contables actualizados.
Mantener registros precisos de todas las transacciones de su negocio (incluso las que parecen insignificantes) es fundamental para el éxito empresarial. Dedicar unos minutos al día a organizar sus facturas y recibos le ayudará a evitar tener que lidiar con un sinfín de documentos desorganizados al momento de declarar impuestos.
Si llevas un control estricto de tus transacciones pequeñas, te resultará mucho más fácil gestionar las grandes. Podrás llevar una contabilidad coherente y seguir haciendo crecer tu negocio con confianza a medida que aumente el número de transacciones.
6. Separe sus gastos comerciales de sus gastos personales.
Uno de los errores contables más comunes consiste en mezclar los gastos personales con los de la empresa. Mantener todas las finanzas de tu negocio en un solo lugar hará que la época de impuestos sea mucho más llevadera.
Lo ideal es que puedas revisar las cuentas de tu empresa al final de cada mes y asegurarte de que no se incluyan gastos personales. Algunos métodos que puedes implementar para lograrlo son:
- Utilizar un sistema de facturación en línea que le permita acceder a los datos desde cualquier lugar y registrar las compras con su teléfono móvil mientras se desplaza.
- Obtener una tarjeta de crédito empresarial exclusiva para garantizar que todas las compras relevantes se puedan contabilizar fácilmente.
Si consigues una tarjeta de crédito empresarial, recuerda usarla únicamente para gastos relacionados con el trabajo.
Resumen
Estos seis consejos pueden ser de gran ayuda para resolver problemas contables comunes. Mantén tus registros al día, concilia con frecuencia y asegúrate de que tus gastos personales estén separados de los de tu negocio.
Próximos pasos
A medida que te familiarices con tu contabilidad, es una excelente idea hablar con tu contador sobre el registro de tus transacciones. Él o ella podrá asesorarte sobre las mejores prácticas y las formas de gestionar tus libros de manera eficiente y efectiva. Si no tienes una cuenta bancaria comercial, habla con tu gerente bancario sobre la posibilidad de abrir una para mantener separadas las finanzas de tu negocio de tus finanzas personales.



