Combinar las finanzas y hablar con tu cónyuge sobre dinero.
Combinar las finanzas y hablar con tu cónyuge sobre dinero.
Hablar de dinero con tu pareja puede ser un tema delicado. Pero, por muy incómodo que nos resulte hablar de nuestras finanzas, es necesario hacerlo para que tú y tu pareja podáis construir un futuro honesto y sostenible juntos.
Sabemos esto porque discutir sobre dinero es el principal predictor de si una pareja se divorciará, según un estudio. Estudio realizado por la Universidad Estatal de Kansas.. Las discusiones sobre dinero suelen ser más difíciles de superar y a menudo más intensas que otras peleas, ya que pueden implicar críticas a los valores de la pareja y a su forma de tomar decisiones. Así que, tanto si estás empezando a abordar el tema financiero en una relación nueva como si ya llevas tiempo conviviendo, aquí tienes algunos pasos para garantizar la equidad y evitar sorpresas (y peleas) económicas.
Fusionar o no fusionar… Esa es la cuestión.
Un punto común de tensión surge al decidir si una pareja debe fusionar sus cuentas corrientes y de ahorro, así como sus deudas, y cómo compartirán los gastos. Antes de fusionar sus finanzas, piensen en su nivel de compromiso mutuo. Si no están seguros de que su relación sea a largo plazo, fusionar sus finanzas no es lo más adecuado. Pero si ambos están listos para un compromiso a largo plazo, podrán seguir adelante sin problemas.
Lo importante es entender que no hay una forma correcta o incorrecta de hacerlo. Lo fundamental es llegar a un acuerdo que funcione para ambos, y que cada uno mantenga cierto grado de autonomía y control financiero. No está bien que uno de los dos controle todo el poder financiero y que el otro tenga que pedir permiso a cada paso. Eso es demasiado paternalista. Pero ya sea que opten por una cuenta conjunta, cuentas separadas o un sistema de cuentas compartidas, lo esencial es hablarlo.
Combinar las finanzas requiere tiempo, compromiso, planificación y, probablemente, algunos contratiempos. La clave está en resolver los pequeños problemas a medida que surgen para que no se conviertan en problemas mayores que puedan derivar en discusiones más graves sobre dinero.
Cómo hablar de dinero
Para empezar con buen pie vuestras conversaciones sobre dinero, elegid algunos temas clave para abordar inicialmente. Luego, fijad una hora y un lugar específicos para hablar. Es importante que ambos estéis tranquilos y con la mente despejada para poder pensar con claridad y tener una conversación abierta y sincera. Aquí tenéis una guía.
Cubre lo básico
Comience la conversación detallando su situación financiera individual. Si bien esto requerirá una divulgación significativa por ambas partes, garantiza que ambos estén al tanto de la situación general. Asegúrese de haber respondido las siguientes preguntas:
- ¿Cuánto dinero ganas?
Habla sobre tu salario, bonificaciones, opciones sobre acciones y cualquier otra compensación. Si eres autónomo a tiempo completo o contratista independiente con ingresos impredecibles, asegúrate de que tu pareja lo entienda.
- ¿Qué posees y qué debes?
Haz una lista de tus activos y deudas. Luego, conversen sobre cómo perciben la deuda en general. Si alguno de ustedes tiene préstamos estudiantiles o saldos de tarjetas de crédito significativos, ¿el otro siente la obligación de ayudar a pagarlos? Está bien que decidan gestionar sus deudas por separado, pero en ese caso, quizás sea mejor esperar antes de fusionar completamente sus cuentas.
- ¿Cuáles son sus prioridades financieras?
¿Buscas seguridad financiera o te preocupa más encontrar un trabajo gratificante que un sueldo generoso? ¿Lo más importante para ti es gastar dinero en experiencias divertidas y emocionantes? ¿O estás decidido a ahorrar para comprar una casa?
- ¿Cuáles son sus objetivos personales y conjuntos?
Descubre cuál es tu situación profesional, familiar y tus prioridades a la hora de ahorrar. ¿No te gusta tu trabajo y quieres volver a estudiar o emprender un negocio? Ahora es el momento de compartir esas aspiraciones.
- ¿Cuáles son tus preocupaciones financieras?
¿Eres de los que gastan mucho? ¿Te aterra la deuda? ¿Tuviste problemas financieros en tu infancia o superaste dificultades económicas en el pasado que aún te pesan?
- ¿Cuál es tu “estilo financiero”?
Si eres ahorrador y tu pareja es más derrochadora, ¿te volverá loco ver cómo la otra persona elige gastar el dinero a diario, incluso si cumple con todas sus demás obligaciones?
Crea un plan personal
Al superar esta etapa, recuerden que no hay una forma correcta o incorrecta de unificar sus finanzas. Y está perfectamente bien avanzar poco a poco. Por ejemplo, algunas parejas abren una cuenta corriente conjunta donde depositan una parte de sus sueldos para cubrir únicamente los gastos comunes, como el alquiler, las facturas de servicios públicos y la compra de alimentos básicos. Otras también tienen una tarjeta de crédito conjunta que utilizan para pagar salidas románticas, viajes o cualquier otra compra que realicen juntos.
Cada persona también puede mantener una separada tarjeta de crédito o una cuenta bancaria para cubrir sus gastos individuales. Esto puede ser útil para tener libertad financiera en los gastos cotidianos; cuando cada miembro de la pareja tiene cierta autonomía, puede ayudar a evitar discusiones sobre lo que se considera frívolo o no.
Sin importar lo que decidan, intenten no sentirse abrumados. Recuerden ir a su propio ritmo y hacer lo que les resulte cómodo a ambos. Con algunos consejos prácticos sobre finanzas personales, estarán en camino de construir una relación financiera abierta y honesta que funcione para ambos.



